Una Historia de Pasión y Comercio Directo desde Nicaragua
A los ocho años, Marilec Sevilla exploraba los molinos de café junto a su madre en La Calera, un pequeño municipio de Palacaguina en el departamento de Madriz, Nicaragua. Su familia cultivaba cereales, pero aquellas tardes entre sacos de café marcarían el rumbo de toda su vida.
Los Primeros Pasos
Durante su adolescencia, Marilec trabajaba clasificando café para cubrir sus gastos escolares. Un trabajo meticuloso que, sin saberlo, desarrollaba el ojo crítico que más tarde se convertiría en su mayor activo profesional.
El punto de inflexión llegó en el año 2000, cuando PRODECOOP llegó a su pueblo. Tanto su padre como ella se incorporaron: él como guardia de seguridad, ella como clasificadora. Allí conoció a Eduardo Videa, gerente y catador de PRODECOOP, quien se convirtió en su mentor y despertó su verdadera pasión por el café de especialidad.
Una Carrera Internacional
En 2003, Marilec comenzó como Asistente de Control de Calidad en VOLCAFIC, Nicaragua. Un año después, dio el salto a Chiapas, México, donde asumió el cargo de Gerente de Control de Calidad en COMPRAS S.A. Durante seis años, colaboró con siete organizaciones de pequeños productores especializados en café orgánico y de comercio justo.
En 2010 regresó a Nicaragua para trabajar con Peraltacoffees S.A. como Gerente de Control de Calidad y Responsable de Certificación. Durante estos años, acumuló un conocimiento profundo sobre gestión de calidad, trazabilidad y certificaciones internacionales, pero sobre todo entendió las dificultades que enfrentaban los pequeños caficultores para acceder a mercados justos.

El Nacimiento de Marilec Coffee
En 2019, con casi dos décadas de experiencia, Marilec fundó Marilec Coffee. Su visión era clara: crear una empresa dedicada a trabajar con pequeños productores de alta calidad en Nicaragua, estableciendo relaciones de largo plazo basadas en transparencia y precios justos.
"Después de años en diferentes empresas, vi la necesidad de un modelo diferente. Muchos productores pequeños tienen cafés excepcionales pero no cuentan con acceso directo al mercado para valorizarlos. Marilec Coffee nace para ser ese puente."
Un Modelo Familiar y Profesional
Junto a su esposo Alex, también catador profesional, Marilec gestiona la empresa comercial y dos fincas propias en Los Planes Dipilto, Nueva Segovia. Esta doble faceta les da una perspectiva única: entienden los desafíos desde ambos lados de la cadena.
Operan un laboratorio de cata profesional donde reciben a clientes internacionales y productores locales. Este espacio se ha convertido en punto de encuentro para fortalecer relaciones, realizar análisis de calidad y capacitar a los caficultores con los que trabajan.
Actualmente, Marilec Coffee trabaja directamente con más de 60 agricultores en la estación de Alo y mantiene relaciones con más de 800 productores en su red amplia.
Innovación en Procesamiento
Uno de los sellos de Marelic Coffee es su enfoque meticuloso en el procesamiento. Trabajan tanto con métodos tradicionales como con procesos experimentales que incluyen fermentaciones controladas.
El lote que ofrecemos en Cafés El Globo es un ejemplo perfecto:
- Selección rigurosa de cerezas maduras óptimas
- Sifoneo manual para eliminar defectos
- Despulpado sin agua (menor impacto ambiental)
- 29 horas de fermentación controlada
- 14 días de secado en camas elevadas bajo sombra
Este cuidado resulta en cafés limpios y expresivos, como este lote de variedad H1 que alcanzó 87.25 puntos SCA: chocolate, naranja, flor y nuez, con cuerpo sedoso y acidez equilibrada.
Compromiso con la Comunidad
Marelic Coffee reinvierte parte de sus beneficios en iniciativas comunitarias: desarrollo de escuelas locales, viveros de plántulas y bonos de calidad en períodos difíciles para estabilizar los ingresos de las familias caficultoras.
"El café de especialidad no puede construirse sobre la pobreza de los productores", afirma Marilec. "Nuestro éxito debe significar también el éxito de las comunidades con las que trabajamos."
Por Qué Nos Enamoró este Café
En Cafés El Globo, cuando probamos el lote de Marilec Coffee que ahora ofrecemos, supimos inmediatamente que queríamos trabajar con ella. No solo por la calidad excepcional del café —con sus notas a chocolate, naranja, flor y nuez— sino por la historia que hay detrás.
Es un café que representa décadas de aprendizaje, pasión y compromiso. Desde aquella niña de ocho años explorando molinos hasta la empresaria y catadora profesional que hoy lidera su propia empresa, Marilec encarna los valores que admiramos: dedicación, transparencia y profundo respeto por el producto y las personas que lo hacen posible.
Cada taza de este café es una conexión directa con las montañas de Dipilto, con las manos que cosecharon cada cereza y con la visión de una mujer que está cambiando la forma en que se produce y comercializa el café en Nicaragua.
Prueba Nicaragua Marilec Coffee y forma parte de esta historia.



